Comparativa técnica Chevrolet Silverado: motor V8 5.3l (Argentina) frente al 6.2l de EE.UU. Potencia, consumo, mantenimiento y fiabilidad.
La cuarta generación de la Chevrolet Silverado desembarcó oficialmente en Argentina en 2024 con un único motor disponible: el V8 5.3l Ecotec3, ofrecido en las versiones Z71 y High Country. Es una mecánica clásica de la familia small-block de General Motors, actualizada (quinta generación ) con inyección directa, gestión electrónica y desactivación dinámica de cilindros (DFM).
En el mercado argentino, los únicos V8 nafteros vigentes en pickups son el 5.3l Ecotec3 de Chevrolet y el 5.0L Coyote de la Ford F-150 Tremor.
En Estados Unidos, la Silverado ofrece además el V8 6.2l Ecotec3 (L87), destinado a versiones de mayor performance como RST y High Country.
Hasta 2023, la RAM 1500 también ofrecía en Argentina el V8 HEMI 5.7l (401CV / 556 Nm), luego discontinuado localmente por el avance del nuevo Hurricane6. Actualmente en EE.UU., el HEMI volvió a figurar en la gama RAM 1500 por debajo del Hurricane6 HO; lamentablemente aún no se volvió a ofrecer el HEMI en Argentina
Ambos motores de Chevy preservan la herencia del clásico V8 OHV (Overhead Valve, válvulas por varilla), una arquitectura que prioriza robustez mecánica y respuesta inmediata. Integran la quinta generación de small-blocks (Gen V) fabricada por General Motors en EE.UU. y México. Surgieron como evolución de los Vortec (2007–2013), incorporando inyección directa y un esquema más avanzado de desactivación de cilindros.
Ecotec3 5.3l (L84) 5.328 cc3
Ecotec3 6.2l (L87) 6.162 cc3
5.3l 11.0:1
6.2l 11.5:1
5.3l 360 CV / 519 Nm
6.2l 426 CV / 624 Nm
5.3l High Country y Z71 (Argentina)
6.2l High Country y RST (EE.UU.)
Comparativa con otros V8 del segmento: El V8 Ecotec3 de Chevrolet se distingue técnicamente de algunos de sus rivales por mantener el diseño OHV de bloque compacto, frente a esquemas DOHC de 32 válvulas en competidores como el Ford 5.0l Coyote. RAM relanzó V8 OHV tradicional (5.7 HEMI) similar en concepto al de General Motors. Todas estas plantas motrices rondan los 400 HP y emplean inyección directa; varias también incluyen desactivación de cilindros, con excepción del V8 de Nissan que carece de este ahorro. En términos de construcción, el V8 de Ford utiliza doble árbol de levas a la cabeza (mejor respiración a altas RPM), mientras Chevrolet y RAM confían en un solo árbol central con varillas, privilegiando un torque robusto a bajo régimen y una mayor sencillez mecánica.
En Argentina, Chevrolet declara una capacidad de remolque de 4.218 kg. Sin embargo, en EE.UU. el 5.3l ofrece una capacidad de arrastre ligeramente mayor que el 6.2l, por las configuraciones disponibles: las Silverado equipadas con 5.3 pueden montar un paquete de remolque, mientras que las 6.2l suelen estar asociadas a niveles de equipamiento lujosos (más peso y neumáticos de mayor diámetro) que reducen mínimamente su capacidad. Donde el 6.2l sí toma ventaja es en aceleraciones y respuesta plena carga. El 5.3l, aun siendo más modesto, brinda desempeño más que suficiente para el uso cotidiano y de trabajo, destacándose además por entregar su torque de manera progresiva y con menor consumo cuando no se le exige al máximo.
Garantía de 3 años o 100.000 km.
Servicios cada 10.000 km en la red Chevrolet.
Garantía de 3 años o 36.000 millas (en origen).
Sin cobertura oficial en Argentina.
Aceites y consumibles: Ambos emplean Dexos1 Gen2 5W-30 con cambios cada 10.000 km.
El DFM mejora eficiencia, pero añade actuadores/solenoides que requieren atención en alto kilometraje.
Los Ecotec3 se ha mostrado duraderos con el mantenimiento correcto, al nivel de los Vortec previos. Sin embargo:
Pueden presentar problemas por depósitos de carbono en las válvulas de admisión por el sistema de inyección directa, especialmente en motores con mantenimiento irregular o recorridos cortos. Aunque generación actual no tiene los consumos de aceite de generaciones anteriores (2007–2013).
El sistema de desactivación de cilindros sigue siendo un punto de atención, requiriendo cambios de aceite estrictos, lubricantes homologados para preservar la fiabilidad.
En Argentina, el 5.3l cuenta con respaldo oficial; el 6.2l depende de importaciones privadas, con mayor dificultad para repuestos y soporte técnico especializado.
En Argentina, el V8 5.3l Ecotec3 se impone por lógica de uso y posventa, mientras que el 6.2l Ecotec3 queda como la tentación “prohibida” para quienes buscan la Silverado más explosiva y no temen asumir costos extra de combustible y mantenimiento.
IgnacioS.