
Entre 2016 y 2018 la Fiat Toro vendida en Argentina tuvo uno de los casos técnicos más relevantes del mercado automotor argentino: el conflicto por el funcionamiento del Filtro de Partículas Diésel (DPF). La solución ofrecida por la empresa fue una mitigación operativa y de posventa mediante una campaña de inspección, cambio de aceite y filtro, actualización de mensajes de tablero y entrega de material informativo para los usuarios.
