EA189 vs. Panther – arquitectura, transmisión y fallas reportadas.
El “downsizing” en pick-ups argentinas tiene dos referencias de producción local en dos litros turbodiésel: el 2.0 TDI EA189 de la Volkswagen Amarok y el 2.0 Panther de la Ford Ranger, ambos con producción local en General Pacheco.
Un factor determinante para el usuario argentino es que ambas motorizaciones aplican la norma Euro 5 (vigente para diésel livianos desde 2018). A diferencia de versiones Euro 6 presentes en Europa, estos motores no requieren AdBlue (Urea). Esto simplifica la logística en zonas remotas, aunque obliga a una gestión más rigurosa del DPF y de la calidad del gasoil.
En Argentina se comercializa en dos niveles de potencia, logrados mediante diferentes esquemas de sobrealimentación.
El sistema Bi-Turbo utiliza dos turbocompresores en serie. El turbo pequeño actúa a bajo régimen para minimizar el lag, a medida que aumenta el caudal de gases, asegurando flujo en altas vueltas. El resultado es una curva de torque elástica, con máximo disponible desde 1.500 rpm, facilitando carga y remolque.
Introducido en Argentina en 2023, este bloque de 1.996 cm³ incorpora soluciones orientadas a reducir fricción interna y mejorar NVH (ruido, vibración y aspereza). Utiliza cigüeñal desplazado (offset) para disminuir fuerzas laterales sobre el pistón.
La característica más distintiva es la distribución por correa “Belt-in-Oil”. Opera lubricada dentro del bloque, reduciendo ruido mecánico y pérdidas por fricción. Exige, sin margen, aceite en norma y en buen estado.
Volkswagen utiliza la ZF 8HP con convertidor de par, con primera corta y octava larga para ruta.
Ford emplea la 10R80, desarrollada junto a GM, con mayor escalonamiento para mantener el motor en zona óptima de torque.
Correa distribución dentada: 90.000 km
Correas auxiliares + correa de distribución + tensor/poleas: 240.000 km o 10 años, y recambios de fluidos (transfer/ejes/AT) a 240.000 km.
El punto sensible es la correa de accesorios (Poly-V), si se desintegra por ingreso de suciedad o rotura en falla de tensores, sus restos pueden ingresar a la zona de distribución y provocar daños severos. Se recomienda el uso de kits de protección de distribución.
Al no utilizar Urea, la gestión del DPF es crítica. Uso urbano sin regeneraciones completas puede generar dilución de combustible en el aceite. Si la correa bañada en aceite comienza a degradarse (por aceite fuera de norma o dilución), los residuos pueden obstruir el chupador de la bomba de aceite. La pérdida de presión afecta primero al turbo y luego a los cojinetes del cigüeñal.
Volkswagen ofrece un motor conocido en el mercado argentino, con arquitectura tradicional y comportamiento progresivo. Ford entrega cifras superiores: +30 CV y +80 Nm en su versión Bi-Turbo, junto a una transmisión automática de 10 marchas.
En la práctica, la diferencia está en la estrategia de mantenimiento y en el nivel de exigencia que el usuario esté dispuesto a asumir. Además, el Ford fue introducido hace poco tiempo con la nueva Ranger, mientras que Amarok tiene previsto un nuevo lanzamiento en 2027 con la alianza de SAIC, y lanzar la nueva Amarok; por lo tanto es probable que se discontinúe los motores actuales (4cil y V6).
IgnacioS.